Primeros acordes de la balada de Jeremiah Terminator LeRoy (parte 1)

De vez en cuando me encuentro ante la entrada de un hoyo negro en internet y me es normal perder horas dentro de estas madrigueras. Aunque lo disfruto mucho no sucede con frecuencia (lo cual agradezco porque no necesito más razones para procrastinar). Hace un mes no pude evitar entrar a una madriguera nueva cuando leí sobre la existencia de JT LeRoy y sus seis años de vida. He leído una y otra vez los artículos, visto fotos y documentales sobre estas personas y… sigo sin entender.

Descubrí esta historia mientras leía un artículo sobre la nueva película de Kristen Stewart y Laura Dern, que se estrenó en TIFF (el Festival de cine Internacional de Toronto) y que contenía la siguiente sinopsis:

Al principio de la década de los 2000 en San Francisco, Laura Albert (escritora frustrada) crea su personaje JT LeRoy (un misterioso joven escritor atormentado y de sexualidad ambigua) para usarlo como fachada. Eventualmente le pide ayuda a su cuñada, Savannah Knoop, una mujer andrógina para que interpretar a JT en público. “LeRoy” fue catapultado a la estratosfera de celebridades, convirtiéndose en amigo de Courtney Love, Asia Argento y Gus Van Sant (con quién colaboró en la película “Elephant”, aclamada por la crítica).

Me engancharon en cuanto leí que co-escribió el guión de Elephant porque es una de mis películas favoritas. No me tardé en dar cuenta de lo inverosímil que sonaba todo: esta persona le dio vida a su personaje más allá de sus libros. No se trata de alguien hermitaño o agorafóbico que quería mantener cierto anonimato, al contrario estoy convencida de que Laura Albert quería ser famosa; tampoco se trataba de un alias o pen name (como llaman los americanos a los nombres artísticos). He escuchado que algunos editores le recomiendan a las escritoras elegir una firma de autor que suene ambiguo por la discriminación que existe en el mundo editorial hacia obras “femeninas”; he escuchado de escritores fantasmas que le escriban los libros a celebridades o políticos y como no reciben crédito ni regalías. Pero esto es algo completamente diferente.

Savannah disfrazada como JT y Laura

Laura Albert quiso convencer a todos de la existencia de Jeremiah Terminator LeRoy (JT para abreviar). Creó a una persona, y fue más allá al grado de cometer fraude. Sé que suena extraño y créanme que le he dado vueltas y vueltas. Quiero compartir las conclusiones a las que he llegado sobre todo esto, así como hacer un esfuerzo por ordenar la secuencia de eventos que convirtió a JT LeRoy en uno de los personajes más infames del mundo editorial estadounidense, durante 6 años.

Si te mueres de la curiosidad, puedes leer el artículo con el cual el NYTimes desenmascaró todo aquí, o el de The Gaurdian aquí. Así como la reseña que me abrió la puerta de la madriguera aquí. Todos los artículos están en inglés y les recomiendo solo leerlos en su tiempo libre, esta madriguera es profunda.

“I think there are two types of writers, the architects and the gardeners. The architects plan everything ahead of time, like an architect building a house. They know how many rooms are going to be in the house, what kind of roof they’re going to have, where the wires are going to run, what kind of plumbing there’s going to be. They have the whole thing designed and blueprinted out before they even nail the first board up. The gardeners dig a hole, drop in a seed and water it. They kind of know what seed it is, they know if planted a fantasy seed or mystery seed or whatever. But as the plant comes up and they water it, they don’t know how many branches it’s going to have, they find out as it grows. And I’m much more a gardener than an architect.”

“Creo que hay dos tipos de escritores: los arquitectos y jardineros. Los arquitectos planean todo antes, como lo harían si realmente construyeran una casa. Saben cuántos cuartos habrá, que clase de techo le van a poner, por donde irán los cables y la tubería. Tienen el diseño y los planos hechos antes de colocar la primer piedra. Los jardineros cavan un hoyo, colocan semillas en él y lo riegan. Tienen una idea de qué semilla era, saben si plantaron una fantasía o un misterio, lo que sea. Conforme la planta crece solo la riegan, no saben cuántas ramas habrá y lo van descubriendo conforme sale de la tierra. Soy más como un jardinero que un arquitecto.”

George R.R. Martin

Sobre el bloqueo emocional.

Todos hemos sufrido con el bloqueo, a veces las ganas de sacar algo de tu sistema se mezclan con la frustración y el deseo de perfección. Nunca he tenido problema con sobreponerme a ello, de hecho creo que dejar que mi mente descanse y consumir contenido (series, películas, libros, cómics,…) perteneciente al género del que estoy escribiendo, me ayuda a inspirarme para seguir.

Acabo de terminar de vomitar mi primer novela. Así como suena: tengo un documento escrito a mano y otro tanto en la compu sin formato y con muchísimas fallas. Lo hice porque me urgía acabarla y también porque tenía miedo de que se me olvidaran algunas escenas clave que había ideado desde la primera escaleta. Todavía no sé si fue una buena o mala estrategia pero algo me sucedió al terminar: tuve un bloqueo emocional a la hora de corregirla. Fue muy extraño, las palabras están en la hoja y solo tengo que releer y cambiar donde sea necesario pero me fue emocionalmente difícil sentarme a trabajar. Llegué a la conclusión de que se trataba de alguna especie de bloqueo. Pasé por una montaña rusa de emociones sin entender por qué. No es que el trabajo estuviera terminado, simplemente lo saqué de mi sistema para agilizar el proceso de escritura. Por alguna extraña razón me sentía de luto como si ya hubiera dejado a estos personajes atrás. Me tomó un tiempo pero logré superarlo:

  1. Releí. Para volverme a motivar, me senté unos días a releer la novela tal cual estaba. Con un esfuerzo sobrehumano no hice correcciones a los primeros capítulos, era importante para mí entender que el camino que seguían mis personajes merecía un final digno y para lograrlo tenía que darle un orden a lo que faltaba.
  2. Objetivos semanales. En un mundo perfecto, podría cumplir con metas diarias de escritura. No siempre se puede y no hay nada malo en eso. Lo que más me ha funcionado son los objetivos semanales. Cada semana me proponía revisar dos capítulos mínimo. Aunque suena poco, el avance se ha hecho gradual y mi ansiedad ha bajado de nivel.
  3. Re-escribir. Hubo muchas cosas que empezaron a cambiar cuando comencé a revisar mi vomitada. La verdad me sorprendí, no porque escriba perfectamente a la primera (y todo el que te diga que nunca se equivoca en el primer tratamiento, miente), sino que creí que la historia ya estaba lista. Hubo personajes que cambiaron de rumbo y capítulos que eliminé. Fue curioso ver como ciertas cosas ya no quedaban con el desarrollo.
  4. Ir a un taller. Cada semana tengo una entrega “oficial”, necesito esa presión externa para cumplir conmigo misma. Es muy fácil procrastinar cuando se trata de un proyecto personal. La presión externa me ayuda a crear un compromiso no solo conmigo, sino con mi mentora y compañeros de taller. Me ha ayudado mucho asistir a un espacio donde la crítica es constructiva y ver las reacciones de los que me leen, ha resultado muy valioso.

Siempre he sabido que las historias tienen vidas propias, que los personajes te van guiando y que lo mejor es dejarte llevar. Esta novela ha sido una gran labor y el hecho de que solo me faltan 10 capítulos por revisar es una gran victoria. No me molesta lo mucho que ha evolucionado, al contrario, no sabía que esta historia tan compleja estaba dentro de mi.

I’ve always been much more independent than ambitious. To me, ambition implies wanting something so badly that you’ll compromise yourself here and there along the way to get it.

Siempre he sido mucho más independiente que ambiciosa. Para mi, la ambición implica querer algo de tal manera que estás dispuesto a comprometerte aquí y allá con tal de obtenerlo.

Tippi Hedren

Reseña: Russian Doll

5 de 5 estrellas. Recomendaría esta serie incesantemente hasta convencer a todo el mundo de verla en Netflix.

Siempre he sido fan de Natasha Lyonne, tiende a protagonizar películas (y ahora series) poco convencionales. Sus personajes suelen ser ácidos, sarcásticos y bastante cínicos, todos completamente honestos al grado de sentir su alma a través de la pantalla. Desde que anunciaron esta serie, supe que la iba a disfrutar porque la creadora, Amy Poehler, es otra de mis consentidas. Aún viendo la calidad de mentes creativas detrás, me sorprendió la originalidad y frescura de la trama. Desde el primer capítulo la serie te golpea con el dilema del personaje: está atrapada en un bucle de tiempo (estilo Groundhog Day) durante su cumpleaños. El hecho no le cae nada bien y se empieza a deshacer, cada muerte parece llegar en el momento más inconveniente (y a veces hasta son ridículas). Las personas en las que confía no saben cómo ayudarla y ella teme desmoronarse, tanto que prefiere sufrir  muerte tras muerte antes de enfrentar a sus demonios. Al fin se rinde y, al hacerlo, encuentra un aliado.

No puedo hablar mucho de la trama sin dar spoilers, pero definitivamente puedo declarar que los giros que toma la historia de Nadia son de lo más original que he visto en años. Su crecimiento como personaje también me sorprendió. Nadia no es la ”típica mujer treintona” que estamos acostumbrados a ver en series; hasta diría que los guionistas invirtieron los roles de género. Es decir, Nadia “parece hombre” por la manera en la que trata a sus amigos, pretendientes y hasta en cómo lidia con sus sentimientos (los niega); los hombres a su alrededor, en cambio, actúan como despechados, obsesivos y celosos como si la atención que les concede Nadia es lo mejor que les puede pasar. La dinámica se siente normal y coherente, y en ningún momento, los personajes principales, se cuestionan por qué esta mujer esta al centro de su universo. La dan por hecho y ella, a los demás.

Sólo son 8 episodios, ninguno se desperdicia y la serie mantiene tu atención. Es adictiva, ingeniosa pero sobre todo te enfrenta a la realidad de que existen personas con tus mismas manías, que también cargan traumas y que lo mejor que te puede pasar es encontrarlos para comenzar a sanar y crecer juntos. Nadie se aisla porque cree que eso la hace fuerte, pero aprender a rendirse ante la vida es lo más valiente que puede hacer. No se le da fácil y es parte del encanto. Siente que su pasado la define y que al dejarlo ir, está negando una parte importante, pero aprende que hasta el más cínico puede evolucionar si decide abrirse a la vida. 

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Sinopsis oficial:

Sigue a una joven llamada Nadia en su viaje como invitada de honor en una fiesta de cumpleaños una noche en la ciudad de Nueva York. Muere repetidamente en esta fiesta y solo está tratando de averiguar qué está pasando.

https://www.imdb.com/title/tt7520794/

Reseña: “M Train” de Patti Smith.

Todos deberían leer este libro.

Amo leer autobiografías, sobre todo de músicos. En mi opinión, desarrollan una gran percepción de vida otorgada por desenvolverse en un estado creativo para ganarse el pan de cada día. Hay pocos que podría considerar verdaderos artistas, aquellos que dominan más de un campo. Parecen ser de otro tiempo, cuando la vie bohème era una realidad para los creativos que rondaban las nacientes capitales culturales del mundo. Una de ellas, que sobrevive hasta nuestras fechas, es Patti Smith. Siempre he sido fan de su música pero nunca me había acercado a su escritura porque la poesía no es lo mío. “M Train”, su autobiografía, es otra cosa. Un intento por escribir sobre nada, termina relatando los sucesos de dos años. Su narrativa es hermosa: entreteje recuerdos, sueños y sucesos cotidianos. Su humildad y sencillez por la vida me atraparon desde el primer momento y no pude soltar el libro. Su espíritu está plasmado en cada una de las páginas y te permite acompañarla a diferentes rincones del mundo para compartir sus fotografías, pesadillas y victorias. Muchos creen que no debemos conocer a nuestros ídolos porque podrían decepcionarnos, pero ella es exactamente como pensé que sería y mucho más: es una de las últimas trovadoras y lo sabe; es honesta y no esconde el hecho de que, años después, sigue superando grandes pérdidas. Disfruta plenamente de su vida creativa y da gracias porque el café todavía no se le agota.

Este libro me inspiró y motivó para continuar con mi propio camino creativo. No me lo esperaba y eso convirtió la lectura de este libro en algo gratificante. Es un ícono, es mi ídolo y sigue luchando para que su voz no pierda su fuerza. 

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Sinopsis oficial:

Patti Smith revisita las cafeterías que más ha frecuentado a lo largo de los años y que convertía en lugares de creación, empezando por el Café ‘Ino de Greenwich Village de Nueva York. Su vida de poeta, dramaturga, cantante, artista y peregrina se revela aquí como si se tratara de un mapa de carreteras. Gracias a una prosa que fluye sin contrastes de los sueños a la realidad, del pasado al presente, acompañamos a la autora en sus viajes, entramos en la Casa Azul de Frida Kahlo en México, visitamos las tumbas de Genet, Plath, Rimbaud o Mishima, somos testigos de su relación con Robert Mappelthorpe, y recordamos su matrimonio con el guitarrista Fred Sonic, la retirada de los escenarios para dedicarse a su familia y su vuelta triunfal al mundo de la música. Si alguien alguna vez soñó con acompañar a Patti Smith en sus viajes, ha llegado la hora de subirse a M Train: la experiencia merece la pena. «Cuando empecé no tenía ningún argumento. Quería escribir libre de cualquier trama o responsabilidad. Sólo quería que la obra se desplegara.», Patti Smith a Francesc Peirón para La Vanguardia.

Sobre las semblanzas.

Qué difícil es resumir tu trayectoria en un simple párrafo. ¿Qué debes destacar? Siempre me paraliza la idea de dejar fuera alguna información importante (como aquél concurso de cuento en la secundaria que gané). La última semblanza que escribí me tomó casi dos horas y media bolsa (grande) de doritos . He aquí algunas de las cosas que he notado en común en casi todas las biografías de autor:

  1. Lugar de nacimiento y dónde viven. Aparentemente es importante remarcar que no todos viven en el mismo lugar toda la vida.
  2. Qué y dónde estudiaron. Hay escritores que asumen su vocación desde pequeños y otros que toman un largo camino para encontrarse con las letras. Parece importante destacar talleres, becas, premios o residencias prestigiosas que los asocian a escritores famosos; aunque, personalmente, no creo que te hacen mejor escritor que alguien que nunca ha ganado un concurso.
  3. Su CV resumido y en qué trabajan ahora. Hay escritores que se ganan la vida con la venta de sus libros, mientras que otros tienen empleos o negocios propios que los ayudan a subsistir.
  4. Qué mascotas tienen. Según una gran variedad de semblanzas que he leído, los gatos y perros son grandes acompañantes de los escritores.
  5. Proyectos alternos. Muchos autores tienen blogs personales, canales en youtube, dan talleres o clases en algún lado, o incluso bandas. Quieren darlas a conocer y supongo que está bien que sepamos que su vida tiene varias facetas.

A final de cuentas, las semblanzas nos ayudan a conectarnos con nuestros autores. Todos en algún momento tendremos que escribir (y reescribir) una y, no está de más tener una lista para lo que se necesite.

De luto por un patrimonio

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“El tiempo devasta, pero el hombre es el mayor devastador. (Ovidio, Metamorfosis.) Si para examinar con el lector, dispusiéramos, una a una, de las distintas huellas destructoras impresas en la vieja iglesia, las producidas por el tiempo resultarían muy inferiores a las provocadas por los hombres, especialmente por los hombres dedicados al arte. Tengo forzosamente que referirme a estos hombres dedicados al arte pues, en este sentido, han existido individuos con el título de arquitectos a lo largo de los dos últimos siglos. En primer lugar y para no citar más que algunos ejemplos capitales, hay seguramente en la arquitectura muy pocas páginas tan bellas como las que se describen en esta fachada, en donde al mismo tiempo pueden verse sus tres pórticos ojivales, el friso bordado y calado con los veintiocho nichos reales y el inmenso rosetón central, flanqueado por sus dos ventanales laterales, cual un sacerdote por el diácono y el subdiácono; la grácil y elevada galería de arcos trilobulados sobre la que descansa, apoyada en sus finas columnas, una pesada plataforma de donde surgen las dos torres negras y robustas con sus tejadillos de pizarra.

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Conjunto maravilloso y armónico formado por cinco plantas gigantescas, que ofrecen para recreo de la vista, sin amontonamiento y con calma, innumerables detalles esculpidos, cincelados y tallados conjuntados fuertemente y armonizados en la grandeza serena del monumento. Es,por así decirlo, una vasta sinfonía de piedra; obra colosal de un hombre y de un pueblo; una y varia a la vez, como las Ilíadas y los Romanceros de los que es hermana; realización prodigiosa de la colaboración de todas las fuerzas de una época en donde se perciben en cada piedra, de cien formas distintas, la fantasía del obrero, dirigida por el genio del artista; una especie de creación humana, poderosa y profunda como la creación divina, a la que, se diría, ha robado el doble carácter de múltiple y de eterno. Y lo que decimos de su fachada conviene a la iglesia entera; y lo que decimos aquí de la iglesia catedral de París conviene a todas las iglesias de la cristiandad en la Edad Media, pues todo se armoniza en este arte, originado en sí mismo, lógico y equilibrado. Medir el dedo de un pie es medir al gigante entero.”

Tomado del Libro Tercero de Nuestra Señora de París. VICTOR HUGO