¡Nueva temporada de Femme Normal!

Nuestro podcast ha crecido mucho durante el último año, y se ha convertido en un espacio seguro para fangirlear y deconstruirnos como feministas interseccionales. ¡Ya empezamos la tercera temporada! Y, logramos abrir nuestro canal de YouTube para promover el contenido en un nueva plataforma.

¡Espero que les guste!

Nuevos episodios cada 15 días.

Nuestro racismo FemmeNormal

En este episodio de Femme Normal, Edna y Merce intentan deconstruir su racismo. Comparten sus experiencias con la discriminación y cómo han logrado aceptar su privilegio, seguir educándose y lo que han aprendido para convertirse en buenas aliadas. Aunque sólo rozamos la punta del iceberg hoy, sabemos que es un tema pendiente para lograr la equidad. ¡Apoya el podcast! Luchar contra el patriarcado toma mucha energía, y para eso necesitamos cafeína. Apoya la producción de Femme Normal comprándonos un café para seguir sacando contenido y luchando desde nuestra trinchera. Da clic aquí-> https://ko-fi.com/femmenormal ¡No olvides seguir nuestras redes sociales! Búscanos como FemmeNormal en Instagram y Facebook, y FemmeNormalPodcast en YouTube.
  1. Nuestro racismo
  2. Ursula K. Le Guin
  3. Science fiction, double feature
  4. Soy una mujer, no un estereotipo
  5. Mary Wollstonecraft Shelley

10 escritoras que me han inspirado

Por ser marzo, decidí festejar el día internacional de la mujer durante el mes para celebrar la obra de mujeres que me han inspirado. Para empezar quiero hablar un poco de las escritoras que me convencieron de que podía seguir su camino. 

La lista no tiene un orden particular, las admiro a todas y creo que vale la pena leerlas (si no lo has hecho). La mayoría de estas mujeres escriben en inglés y, si puedes, te recomendaría leerlas en su idioma original, aunque sí existen buenas traducciones.

Patti Smith

Esta mujer es brillante en todo lo que hace. Poeta por vocación, cantante por suerte, Patti Smith es una mujer que respira arte y su memoria “M Train” te deja vivir un año de su vida. Ya había reseñado este libro en el blog, y hablo en serio cuando digo que todos los que queremos vivir de nuestra creatividad, ¡deben leer este libro!

Patti Smith es una de las artistas más honestas y ancladas en la realidad, que he tenido la fortuna de leer. Me encantaría verla en vivo, todavía hace presentaciones en todo el mundo así que voy a cruzar los dedos para que uno de los tantos festivales de música la inviten.

Mariana Enriquez

Esta escritora argentina llegó a mí gracias a la recomendación de una amiga. Mariana Enriquez es una de las voces latinoamericanas más emocionantes por su manejo del terror. La manera en la que plasma el horror femenino y cotidiano, me ha inspirado a intentar desarrollarme en este género.

La falta de representación femenina en subgéneros literarios nos ha hecho creer, por demasiado tiempo, de que las mujeres no podíamos sobresalir entre los hombres. Mariana Enriquez es una de las cientos de mujeres latinoamericanas que prueban lo contrario.

Margaret Atwood

De verdad es la reina de la distopías. En alguna entrevista, esta autora comentó que tomaba inspiración de la historia humana y que sólo utilizaba elementos (tortura, experimentación, filosofía, etc.) creados por el ser humano. Supongo que su memoria histórica es lo que la separa de los demás autores de ciencia ficción.

Aunque los mundos que presenta Margaret Atwood en cada libro suelen haber pasado por una gran tragedia ambiental o social, la temática se siente real debido a su habilidad de reflejar los problemas del presente.

Las hermanas Brontë

Fueron de las pocas mujeres del siglo XIX que lograron ver sus publicaciones tener éxito. Charlotte, Emily y Anne crecieron aisladas en Yorkshire, Inglaterra; rodeadas por pantanos y naturaleza salvaje que influyó en la ambientación de sus novelas y poemas.

Como muchas mujeres de la época, publicaron sus primero libros con seudónimos masculinos: Currer, Ellis, y Acton Bell. La novela de Charlotte Brontë “Jane Eyre”, fue una de las primeras obras feministas que me influyeron. 

Lydia Cacho

Esta periodista es de las mujeres más valientes que tiene México. Desde hace años, Lydia se ha dedicado a denunciar el tráfico de blancas e infantil en un país en que la corrupción llega hasta el más alto nivel. El hecho de ser perseguida por hacer su trabajo, secuestrada y, constantemente teniendo que buscar asilo en otros países, no la ha detenido de seguir adelante.

En los últimos años, se ha enfocado en desmantelar el machismo tóxico enraizado en nuestra cultura, y es muy inspirador ver cómo una mujer puede seguir motivada, tratando de cambiar el mundo sin importar quien la intente detener. 

Agatha Christie

Agatha Christie fue un gusto heredado por mi madre. El género policiaco lo he leído desde niña, y de verdad creo que nadie enreda un misterio como esta autora. Cualquier historia que involucre a los detectives Hercule Poirot y Miss Marple son entretenidas y por algo sigue siendo conocida como la “reina del misterio”.

El libro Guinness de Récords Mundiales la considera la novelista más exitosa de todos los tiempos, porque ha vendido más de dos mil millones de libros, y ha sido traducida a 103 idiomas.

Shirley Jackson

Otra gran escritora de terror, la obra de Shirley Jackson ha influido en mucho autores contemporáneos como Stephen King y Neil Gaiman. Olvidada por muchos años, sus novelas y cuentos han tenido un resurgimiento gracias a la serie de Netflix “The Haunting of Hill House”. Aunque no es una adaptación fiel, recupera muchos de los elementos que definen el estilo de Shirley: el terror psicológico, las enfermedades mentales, la soledad y la toxicidad de algunas familias.

Esta autora logró vivir de su éxito gracias a la publicación de su cuento “La Lotería”, por el cual recibió grandes reclamos del público, y que la inspiraron a seguir adelante.

Ursula K. Le Guin

Nadie escribe ciencia ficción como Ursula K. Le Guin. Su obra se caracteriza por el peso que le da a las relaciones sociales y tradiciones humanas. Aunque sí explora diferentes galaxias, se distingue de otros autores por su manera de inspeccionar profundamente cómo nos relacionamos. El género, las costumbres, el abuso de poder y la evolución, son temas que aborda desde un punto de vista muy distinto, gracias a su conocimiento de la sociología.

Anne Rice

Me enamoré de Nueva Orleans gracias a esta autora. Anne Rice llevaba años escribiendo sobre vampiros antes de que las masas la voltearan a ver. “Entrevista con el vampiro” se publicó en 1976, y desde entonces ha ido añadiendo novelas a sus crónicas vampíricas.

Aunque a mí no me gustan las novelas más recientes, sigo estimando mucho los primeros libros de vampiros porque me demostraron lo poético que podía ser el horror de una vida eterna.

Samanta Schweblin

Esta cuentista latinoamericana tiene una gran habilidad para el subtexto. Cuando lees a Samanta Schweblin debes poner mucha atención para captar las pistas de la segunda historia. Aunque puede llegar a ser un poco pesado, leerla me ha ayudado a entender que un cuento es una gran oportunidad para plasmar mi propia psicología.

¿Qué mujer escritora es tu favorita? ¿Me podrías recomendar alguna? Déjame un comentario con tu respuesta.

¡Tengo un podcast!

Creo que nunca he hablado de esto en el blog y me sorprende porque es uno de los proyectos más divertidos en los que he participado.

FemmeNormal es un podcast en donde mi amiga, Edna Montes, y yo hablamos de todo lo que nos gusta: libros, películas, los diferentes géneros, autoras, y todo lo que tiene que ver con el feminismo. Escúchanos, somos bien divertidas.

Puedes encontrar FemmeNormal en Anchor, Spotify, Apple Podcasts, Breaker, Google Podcasts, Pocket Casts, RadioPublic. ¡No olvides dejarnos una reseña!

Da clic para escuchar el episodio completo

Primeros acordes de la balada de Jeremiah Terminator LeRoy (parte 1)

De vez en cuando me encuentro ante la entrada de un hoyo negro en internet y me es normal perder horas dentro de estas madrigueras. Aunque lo disfruto mucho no sucede con frecuencia (lo cual agradezco porque no necesito más razones para procrastinar). Hace un mes no pude evitar entrar a una madriguera nueva cuando leí sobre la existencia de JT LeRoy y sus seis años de vida. He leído una y otra vez los artículos, visto fotos y documentales sobre estas personas y… sigo sin entender.

Descubrí esta historia mientras leía un artículo sobre la nueva película de Kristen Stewart y Laura Dern, que se estrenó en TIFF (el Festival de cine Internacional de Toronto) y que contenía la siguiente sinopsis:

Al principio de la década de los 2000 en San Francisco, Laura Albert (escritora frustrada) crea su personaje JT LeRoy (un misterioso joven escritor atormentado y de sexualidad ambigua) para usarlo como fachada. Eventualmente le pide ayuda a su cuñada, Savannah Knoop, una mujer andrógina para que interpretar a JT en público. “LeRoy” fue catapultado a la estratosfera de celebridades, convirtiéndose en amigo de Courtney Love, Asia Argento y Gus Van Sant (con quién colaboró en la película “Elephant”, aclamada por la crítica).

Me engancharon en cuanto leí que co-escribió el guión de Elephant porque es una de mis películas favoritas. No me tardé en dar cuenta de lo inverosímil que sonaba todo: esta persona le dio vida a su personaje más allá de sus libros. No se trata de alguien hermitaño o agorafóbico que quería mantener cierto anonimato, al contrario estoy convencida de que Laura Albert quería ser famosa; tampoco se trataba de un alias o pen name (como llaman los americanos a los nombres artísticos). He escuchado que algunos editores le recomiendan a las escritoras elegir una firma de autor que suene ambiguo por la discriminación que existe en el mundo editorial hacia obras “femeninas”; he escuchado de escritores fantasmas que le escriban los libros a celebridades o políticos y como no reciben crédito ni regalías. Pero esto es algo completamente diferente.

Savannah disfrazada como JT y Laura

Laura Albert quiso convencer a todos de la existencia de Jeremiah Terminator LeRoy (JT para abreviar). Creó a una persona, y fue más allá al grado de cometer fraude. Sé que suena extraño y créanme que le he dado vueltas y vueltas. Quiero compartir las conclusiones a las que he llegado sobre todo esto, así como hacer un esfuerzo por ordenar la secuencia de eventos que convirtió a JT LeRoy en uno de los personajes más infames del mundo editorial estadounidense, durante 6 años.

Si te mueres de la curiosidad, puedes leer el artículo con el cual el NYTimes desenmascaró todo aquí, o el de The Gaurdian aquí. Así como la reseña que me abrió la puerta de la madriguera aquí. Todos los artículos están en inglés y les recomiendo solo leerlos en su tiempo libre, esta madriguera es profunda.

Concursar o no… He ahí UNA cuestión

Durante el primer trimestre del año, se abren la mayoría de las convocatorias para becas y apoyos enfocados a proyectos artísticos. Hay un número interminable de concursos de diferentes países y temáticas en las que también puedes participar. Me tardé mucho tiempo en decidir si entrarle con mí material o no. La decisión de un autor para dar a conocer su obra debería ser obvia pero la confianza y el autoestima pueden ser muy volubles. Desde hace tres años, aproximadamente, comencé a participar en diferentes convocatorias, a pesar de que no he ganado nada aún eso no me detiene o desalienta porque he decidido cambiar mi actitud: más que el premio me interesa darme a conocer como escritora. Llevo un año escribiendo varios cuentos y una novela y, al fin siento que mi trabajo es lo suficientemente bueno para moverlo. Esta actitud me ha ayudado mucho a llegar a ciertas conclusiones que me gustaría compartir para que te animes a hacerlo también.

  1. Estar consciente de las fechas en las que abren las convocatorias. No hay nada más terrible que encontrarte con un concurso y ver que tienes menos de una semana para mandar algo. Me ha sucedido demasiadas veces y por eso ahora anoto en mi agenda el nombre de la convocatoria para no olvidarla. Así es como me he hecho a la idea de cuando empiezan a abrirlas y cuánto tiempo, más o menos, dejan para recibir material. Esto me ha ayudado a organizarme, tanto mentalmente como para trabajar el material.
  2. Tallerea todo lo más que puedas. Mandar el primer tratamiento de cualquier cosa: cuento, guión, novela,… Es una mala idea. Nada sale bien a la primera y la verdad es que la perfección en esto no existe. Tienes que saber cuando dejarlo ir. Antes de eso trabájalo todo lo que puedas, si puedes asistir a talleres para que te den crítica constructiva, hazlo. Tal vez conozcas a un autor o maestro que de asesorías, para que te ayude a revisar todo lo que quieres mandar a concurso. Si estas opción no la tienes disponible entonces pídele a conocidos o colegas su opinión honesta. Es muy importante que sean tu público, es decir, que te conozcan como autor, que tengan experiencia en ser constructivos y que confíes en ellos -osea que solo te vayan a decir: está bien-. Personalmente, me gusta trabajar hasta el tercer o cuarto tratamiento, si tengo tiempo, antes de mandarlo a concurso. Es cuestión de gustos, supongo, pero definitivamente no mandes primer tratamiento.
  3. Regístrate ante INDAUTOR aunque no te lo pidan como requisito. Soy muy cínica y paranoica, registro todo sin falta. Conozco muchas historias tenebrosas de robo de material y de gente de la cual se han aprovechado por ser amateurs o muy ingenuos. Creo que, en general, si te vas a dedicar a alguna de las artes, profesionalmente o por hobby, debes buscar la manera de cuidar tu obra y eso incluye el registro de derechos de autor. Algunos concursos lo piden como requisito, lo cual creo que es un voto de confianza pero independientemente de eso, siempre debes registrar tu obra.
  4. Fíjate en el premio para el primer lugar y finalistas. Para mi es muy importante mover mí material. Me aseguro de que la publicación esté entre los premios de los concursos a los que aplico. Muchos de ellos incluyen dinero para el primer lugar así como la publicación para el ganador y los finalistas. Varía según la convocatoria pero creo que vale la pena participar en aquellos que puedan distribuirla en caso de quedar entre los finalistas.
  5. Es una moneda al aire. La verdad es que cualquiera puede ganar un concurso. Creo que es parte de la emoción, nunca sabes qué está buscando el jurado o sus tendencias. En mi opinión, preparar tu material para mandar a concurso es parte importante de la experiencia. Tener un objetivo a corto plazo ayuda a enfocar tu obra en algo tangible. Claro que todos soñamos en ser publicados pero tenemos que empezar en algún lugar, y creo que este es un buen punto de partida.

Las musas del cine

Siempre me ha llamado la atención cuando un actor y director forman una alianza creativa. Grandes películas han salido de estas uniones, e incluso se pueden llegar a distinguir diferentes etapas en sus carreras como: De Niro- Scorsese o DiCaprio- Scorsese. Pero cuando se trata de una alianza entre un hombre y una mujer, la dinámica de poder parece cambiar. A las mujeres siempre se les determina como musas y, muchas veces, terminan siendo parejas. No todos pero hay una gran mayoría. Siempre he tenido la impresión de que existe un entendimiento más profundo entre ellos, que va más allá de la labor creativa que comparten. Hay respeto y me imagino que nace a partir de la admiración que se tiene hacia las habilidades artísticas del otro. Por eso creo que la relación profesional evoluciona al territorio amoroso y no es que sea algo malo pero definitivamente creo que la carrera de la mujer se ve afectada cuando la unión se rompe. Por ejemplo: Helena Bonham Carter y Tim Burton (Planeta de los Simios, Sweeney Todd, Big Fish,…). Durante su relación, ambos eran considerados una de las parejas más excéntricas del cine y los personajes que crearon juntos son memorables. Sin embargo, creo que separados han tenido la posibilidad de crecer más y reinventarse. Helena siempre ha sido una actriz increíble (Frankenstein, El club de la pelea, El discurso del rey,…), nadie ha dudado de su rango y talento pero sí creo que su asociación con Burton la mantuvo encasillada en los ojos del público. No dudo en que empezará un nuevo capítulo de su carrera que nos dejará con la boca abierta pero creo que para muchos siempre será la EX de Tim Burton.

Del otro lado del espectro puedo ubicar a Pedro Almodóvar y Penélope Cruz (Carne Trémula, Todo Sobre Mi Madre, Volver). He leído entrevistas en donde él ha declarado que su musa es una de las mejores actrices españolas. Con cada película se nota la evolución de ambos y la confianza que depositan el uno al otro para sacar lo mejor de sí. Su relación se mantiene profesional y siento que se complementan muy bien. Es muy difícil imaginarse a otra actriz encarnando a los personajes de Almodóvar y creo que eso habla de la pasión que comparten. Otra alianza que pondría de este lado de la escala no amorosa sería la de Lars von Trier y Charlotte Gainsbourg (Antichrist, Melancholia, Nymphomania). Aunque no soy fan de sus películas, me llama mucho la atención que siga trabajando con la misma actriz, considerando que los personajes que encarna son abusados física y emocionalmente en sus películas. Debe existir una tremenda confianza entre ambos para lograr contar esas historias tan perturbadoras. Otros ejemplos que se me pueden ocurrir son: Sofia Coppola y Kirsten Dunst (The Virgin Suicides, Marie Antoinette, The Beguiled); David O. Russell y Jennifer Lawrence (Silver Linings Playbook, American Hustle, Joy); Keira Knightley y Joe Wright (Pride and Prejudice, Anna Karenina); y los hermanos Coen y Frances McDormand (Blood Simple, Fargo, The Man Who Wasn’t There, Burn After Reading,…). Estas uniones han dado frutos importantes para todos y, en el caso de McDormand, terminó ganando un Oscar por Fargo y se casó con uno de los hermanos Coen. Hasta la fecha continúan trabajando juntos así que, creo que puedo decir que existen casos en donde una relación profesional puede alimentar a la amorosa de una manera sana.

Algunos de ellos dejan pasar tiempo entre proyectos, mientras que otros trabajan de manera consecutiva para aprovechar el ímpetu. Es fascinante ver cómo evoluciona una persona gracias a la habilidad artística de otro. Creo que la relación director/actriz va más allá de si ella se puede convierte en una musa, habla del talento y comunicación que puede existir entre dos personas que comparten la misma pasión